La aceptación
Hoy, un encuentro con mi amigo me hizo reflejar: por años yo viví convencida que era necesario comprender para aceptar. Fueron tantas las veces que me partí la cabeza tratando de comprender una cosa o una persona para poder aceptarla. Me sentía alejada de mi prójimo y de las ideas ajenas hasta que un buen día, casi sin pensarlo, me percaté que la aceptación no requiere como condición la comprensión.
Fue un momento de verdadera liberación para mí porque en tantísimas ocasiones yo no podía comprender los motivos ni de mis propios hechos, y por ende, era muy difícil aceptar sus consecuencias porque siempre buscaba una disculpa. Aún hay cosas en mí que no comprendo. De igual manera tengo muchas cosas en mí que debo mejorar. Pero gracias a Dios no es necesario comprender totalmente el por qué de las cosas o las personas, ni siquiera de mí misma. Lo que importa es recordar que a cada uno se nos ha otorgado el libre albedrío y proceder desde ese conocimiento.
Benito Juárez dijo, “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. Y a pesar de nuestras diferencias, ese respeto puede ser también el comienzo del amor a sí mismo y al prójimo.
La diversidad cultural, religiosa, y social que existe entre los seres humanos es un hecho. Pero hay fuerzas que nos unen. La globalización va arrasando cada día más y no parará. Es preciso aceptar la realidad de estas cosas porque estamos viviendo con sus consecuencias y la única cuestión es: ¿lo estamos haciendo correctamente o no?
En esta edición de Nexos exploramos la diversidad en el paradisíaco Brasil, la enigmática India y analizamos las diversas corrientes que han impulsado el fenómeno de la globalización. Lo cual nos regresa al tema de la aceptación.
Es justo y necesario aceptar las cosas tal como son antes de decidir si se deben cambiar. Y si es preciso cambiarlas, la aceptación de ellas nos ayudará a proceder en paz y amor, siempre y cuando, sea para el bien de todos y no por un capricho propio.
Gracias (LS) --amigo de mi alma--, por tu apoyo y tu amistad.
¡Hasta la próxima!
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