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Tradiciones >> Escrito por Diego Zerpa Chang
El Junkanoo

Conocido como el pilar cultural de las Bahamas, el Junkanoo es una exuberante y ostentosa celebración llena de un sentir comunitario y de magníficas tradiciones isleñas.

El origen de la palabra Junkanoo se desconoce. La creencia popular es que se deriva del antiguo jefe africano John Canoe, quien exigía el derecho de divertirse con su pueblo, inclusive después de ser traído a las Indias Occidentales como un esclavo. Hoy día, Junkanoo es una monumental celebración que irradia energía por cada calle que atraviesa y que pone a bailar a cualquiera en nombre de la libertad.

Sus integrantes provienen de distintos estilos de vida y, sin importar sus diferencias de edades, gustos, profesiones o religiones, se unen bajo la bandera de varios grupos musicales para, diseñar hermosos disfraces y producir, con una combinación de maracas, silbatos y tambores, unos vibrantes ritmos extremadamente contagiosos.

Las celebraciones son el 26 de diciembre, conocido en Bahamas como Boxing Day, y en Año Nuevo. En ambos casos, miles de personas se lanzan a las calles del centro de Nassau para desfilar y representar el tema particular de su grupo. Al final del festejo, se reparten premios al mejor disfraz, a la mejor música y a la mejor presentación general de grupo. Lo más prestigioso es ser considerado como el mejor grupo de Junkanoo.

Por ello, la competencia entre los grupos, formados generalmente de 500 a 1.000 miembros, es apasionada y extraordinaria. Tanto así, que los miembros de históricos grupos como Valley Boys, Saxons Superstars y Roots eligen un tema a mediados de año y lo mantienen en secreto hasta el mismo primer día de Junkanoo. Durante esos meses, los bosquejos de los disfraces –hechos en su mayoría de papel crepé minuciosamente adherido a pedazos de cartón, madera o tela– y los temas musicales y sus coreografías son elaborados y ensayados a puerta cerrada por cada grupo con mucho entusiasmo, esfuerzo y expectativas. Se estima, inclusive, que cada grupo necesita una inversión de entre 40.000 y 100.000 dólares para producir una combinación ganadora que cautive a los espectadores y los jueces de Bay Street y Shirley Street. Sin embargo, Junkanoo también es famoso por abrir su folklore a grupos más nuevos y pequeños, así como a los turistas quienes pueden hacer los trámites en sus hoteles para unirse a la celebración.

Y, para aquellas personas que no logren arribar a Bahamas para esas fechas, la Junkanoo Expo en el Muelle Prince George, justo en el corazón de Nassau, le otorga un vistazo a esta extravagancia cultural durante todo el año.

Los boletos para los diferentes locales y las gradas donde se puede observar con más comodidad todo el despliegue de las paradas de Junkanoo antes se conseguían por medio de la compañía CaribTickets. Actualmente, la Junkanoo Corporation of New Providence (JCNP), cuyo portal es www.jcnp.net, es la que coordina el próximo Junkanoo. Si usted desea obtener más información sobre éste increíble festival, simplemente visite www.junkanoo.com.

Diego Zerpa Chang es escritor venezolano.

  
Autor
Romero Britto
Colores primarios y formas elementales

Artista brasileño de corazón y pincel e hijo adoptivo de Miami, donde sus paleta y sus temas siguen siendo tan estimulantes como el Carnaval de Río, Romero Britto llena de explosivos colores primarios y de formas elementales no solamente sus lienzos sino sus esculturas gigantes y su arte multifacético.

Una bella canción, el olor a hierba cortada, el sol de Florida, una rosa, el amor, la sonrisa de un amigo, las cosas más simples y maravillosas de la vida cotidiana son su inspiración, su estímulo. “Traduzco estas sensaciones con mi vocabulario”, afirma el autor. Una enciclopedia sensorial que su brocha transforma en jubilosos rojos, vibrantes amarillos, palpitantes anaranjados y cegadores azules apenas contenidos en su espacio físico compartido por multitud de corazones, líneas, órbitas espaciales y atómicas, estrellas, planetas, números, letras o el sonriente rostro de un amigo.

Todo tiene un elemento común en su obra: la felicidad. Este filtro es totalmente Britto: solo la alegría tiene cabida en su obra porque su transmisión es su objetivo.

“El medioambiente influye en las personas pero también las personas influyen en su entorno”, dice para explicar la felicidad que exultan sus cuadros. Quizás unas gotas hayan llegado a los que las contemplan en calles, galerías y museos y a los muchos coleccionistas que poseen un Britto en su colección.

Su elección del medio para expresarse es tan amplio como su universo pictórico: tela, papel, madera, escultura, instalaciones callejeras, decorados para espectáculos… “Me gusta tener muchas experiencias, disfrutar de la vida a través de mi trabajo. Mi vida es mi trabajo y mi trabajo es mi vida”, asegura el artista calificado dentro de la tendencia pop.

Para mejorar el mundo, Britto también ha decidido crear su propia fundación para promover la educación de los jóvenes. “La única manera de sobrevivir es la educación”, comenta el artista que crea “cuando quiere y cuando puede” porque su día no tiene agenda, es una extensión de su obra, un mundo abarrotado.

Rosana Ubanell es subdirectora de Nexos.
  
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