Escrito por Víctor Hurtado Oviedo
Si los galgos hablasen... Con sus nombres, algunos objetos nos revelan el secreto de su origen. Así, según algunos etimologistas, la palabra ‘mayólica’ deriva de Mallorca, nombre de una isla española. La mayólica es un objeto de arcilla cocida provisto de dibujos cubiertos por un esmalte similar al vidrio.
Bajo el dominio árabe, en España se produjo mucha mayólica, que se exportó haciendo escala en Mallorca. En Italia, a los productos así importados se los llamó maiolica, origen de nuestra palabra ‘mayólica’.
De tomar, ¿qué? Podría elegirse entre jerez y sherry ..., pero son lo mismo. El jerez es un vino que tomó su denominación de la ciudad española de Jerez, donde se produce. ‘Jerez’ deriva del topónimo árabe Sherish, y sherry es la adaptación inglesa de ‘jerez’.
Tulle es la ciudad francesa donde se fabricaron telas transparentes que, por su origen, se llamaron tules. A su vez, ‘Tulle’ proviene de ‘Tutela’, diosa romana protectora. Por su parte, la cretona es una tela empleada en la tapicería, que se inventó en la ciudad francesa de Creton (de aquí su nombre).
Otra tela, la gasa, quizá haya tomado su nombre de la ciudad palestina de Gaza, donde (se dice) se fabricaba; pero otros etimólogos creen que ‘gasa’ deriva del árabe kazz (seda).
Chipre es una isla del mar Mediterráneo cuyo metal de cobre se ha apreciado siempre. Por esto, al metal se le “pegó” (por metonimia) el nombre griego de la isla: ‘Kypros’. A propósito de metales y aleaciones, ‘campana’ deriva de Campania, región del sur de Italia de donde se importaba un bronce muy famoso y usado en la fabricación de campanas.
Bujía es un pueblo de Argelia (norte de África) que producía cera fina luego exportada a Europa. Con esta cera se fabricaban velas que tomaron el nombre de aquella ciudad.
Si hablasen, los galgos nos dirían que su nombre proviene de gallicus, palabra latina que significa ‘galo’. En la Galia romana se criaba este tipo de canes. A su vez, el faisán nos contaría que él es propio de la región del río Fasis, en el Cáucaso. En Grecia se lo llamó phasianós, de donde nacieron sus nombres en varios idiomas europeos. Cada palabra, un secreto.
Víctor Hurtado Oviedo es lingüista peruano residente en Costa Rica.
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